
Hoy me levante temprano, me puse las calzas largas, la chaqueta, me vestí lentamente, llene la caramañola, agarre los guantes, las gafas, puse la radio en mi antebrazo y me conecte en mis auriculares, me fuí silenciosamente al garage, baje la bicicleta de su soporte, y procedí a sacarla del garaje bajo una lluvia torrencial. Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph. Volví a meter la bicicleta en el garage, en la radio dijeron que el mal tiempo iba a durar todo el día.. Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama. Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, puse mis manos en sus pechos y le susurré al oido: 'El tiempo afuera está horrible'. Ella me contestó medio dormida, 'Ya lo sé. Podés creer que el pelotudo de mi marido se fue a pedalear'.....